Es una localidad de la provincia de Mendoza, ubicada en el departamento Las Heras al noroeste de la provincia de Mendoza, en el oeste de la Argentina. Debe su nombre al Puente
del Inca, una formación rocosa que forma un puente natural
sobre el río Las Cuevas. Está curiosa geoforma, unida a un abandonado hotel de baños termales, lo han convertido en un punto turístico
destacado, actualmente considerado un Área Natural protegida
provincial.
Ubicación y descripción
Se encuentra a una altitud de 2700 msnm, sobre
la Cordillera de los Andes y entre los cerros
Banderita Norte y Banderita Sur, en el Departamento Las Heras, distrito Las Cuevas.
Dista 183 km de la Ciudad de
Mendoza por la ruta 7, cerca del paso a Chile, y de la entrada
principal del Parque Provincial Aconcagua.
Esta curiosidad geomorfológica tiene unos 48 metros
de longitud, 28 de ancho y 8 de espesor, y se encuentra suspendido a 27 metros
sobre el río. Penden de este puente natural una serie de estalactitas,
inflorescencias cálcicas y
en invierno agujas de hielo.
La formación se produjo por la erosión hídrica del río Las Cuevas que
creó un pasaje a través de las morrenas (sedimentos
por el retroceso de glaciares) depositados en el valle con forma de artesa
("U"). Las aguas minero termales cementaron luego la zona con una
carcasa ferruginosa,
lo que le otorgó su curiosa forma y un colorido en los tonos del naranja,
amarillo y ocre.
En la época Colonial fue paso obligado de viajeros y
correos a Chile y del Ejército de los Andes en la campaña de 1817.
En 1903 los rieles
alcanzaban a Las Cuevas y pocos años más tarde era inaugurado a 3.200 metros de
altura, el Túnel de la Cumbre que unía la ciudad de Mendoza con Los Andes, de esta forma concluye los
centros termales de Cacheuta y Puente del Inca, con sus respectivos hoteles,
completando aquel primer paso que fue la extensión ferroviaria. Ambos hoteles,
contiguos a las respectivas estaciones ferroviarias, se distinguieron por su
modernidad, belleza y confort.
A la altura del
puente, en la margen derecha del río, se alojan cinco fuentes termales del
mismo tipo pero con diferentes componentes salinos y temperaturas que van desde
los 33 hasta los 38 °C; las mismas se denominan: Venus, Marte, Saturno,
Mercurio y Champagne. Se considera que el agua posee propiedades curativas y anti-estrés por ser ricas en sales y cloruro de
sodio, alcalinas,arsenicales, bicarbonatadas, cálcicas y sulfurosas.
La transparencia está dada por el peróxido de hierro y las algas, que favorecen la
decantación. Estas propiedades también provocan que los objetos expuestos a
estas aguas sean mineralizados con una cubierta ferruginosa en menos de 40
días.
En 1925 se
construyó el Hotel Puente del
Inca, donde asistían las personalidades más importantes de la época. Cada
habitación poseía su propio baño termal. El año 1945 será decisivo en la
iniciación del programa vacacional. En el verano es sancionado el mencionado
decreto 1740. Durante las dos primeras presidencias de Perón se puso en marcha
un programa de políticas públicas que fomentaron el turismo interno,
masificando el acceso a Puente del Inca y otros centros turísticos, hasta
entonces reservados a la elite.
En 1955 durante el
gobierno de Pedro Eugenio Aramburu el hotel fue intervenido y su director
reemplazado por un capitán de navío, quién ordeno destruir toda la vajilla del
hotel y gran parte de sus muebles por asociárselos con el peronismo, ya que
siguiendo la costumbre de este partido populista, dicha vajilla tenía la imagen
de la esposa de Perón en todas sus piezas. En
1956 el presidente de facto Aramburu sancionó el decreto 17.800 por el que se
transfirieron a la Dirección General Inmobiliaria las Unidades Turísticas
Chapadmalal, Embalse Río Tercero y de Alta Montaña, privatizando dichas
unidades turísticas, quedando en muchos casos en manos privadas de los
interventores designados por Aramburu. En
1965 los frecuentes aludes, que un tiempo
antes habían dejado inhabilitado el servicio del tren trasandino, destruyeron
totalmente el hotel, salvándose sólo la pequeña capilla colonial, en donde
provisoriamente se instaló el personal y los visitantes, tras el fuerte alud de
ese año que casi destruyó todas las instalaciones, el mismo fue abandonado. Hasta la actualidad el hotel permanece
abandonado.
Leyendas
Existen varias
leyendas quechua sobre la creación del puente, con una
idea común y tres finales alternativos:
Antes de la llegada de los españoles,
el heredero al trono del Imperio inca estaba afectado de una grave y extraña
parálisis. Luego de intentar todo tipo de curas sin resultado, los grandes
sabios del reino recomendaron al monarca que su hijo sólo podía ser sanado en
una vertiente ubicada en una lejana comarca al sur. Entonces se preparó un
grupo con los mejores guerreros y en caravana partieron
desde Cuzcohacia el sur. Luego
de meses de travesía en los que superaron infinidad de dificultades, dieron con
las altas cumbres y vieron que al otro lado de una profunda quebrada _por la
que bramaba un tempestuoso río_ brotaban las aguas termales que habrían de
curar al heredero.
·
Los guerreros incas, para hacer realidad
el sueño de su amado jefe, se abrazaron unos a otros y formaron un puente
humano. Entonces el inca, caminando por encima de las espaldas de sus hombres,
llevó a su hijo en brazos hasta la terma, en donde encontró la buscada cura.
Cuando volvió atrás su mirada para agradecerles a sus guerreros, éstos se
habían petrificado, creando el famoso puente.
·
En el momento en que estaban meditando sobre la forma de cruzar, el
cielo se oscureció, tembló el piso granítico y se vio caer, desde las altas
cimas, enormes moles de piedra con un ruido aterrador. Pasado el estruendo, los
incas divisaron asombrados que la omnipotencia del dios Inti (el Sol) y de Mama Quilla (la Luna) habían creado un puente que
les permitiría llegar sin dificultad hasta la fuente maravillosa. Transportaron
hacia ella al Príncipe, quien bebió de sus aguas y pronto recuperó la salud.
·
Sabiendo que el monarca no sobreviviría hasta desandar el camino que les
permitiría cruzar la quebrada, la caravana hizo un alto para pasar allí la
noche. El dios Inti, que los había observado desde que salieron desde el centro
del imperio, descendía tras las montañas conmovido por la pena que aquellos
hombres sentían y decidió que los ayudaría a terminar su viaje. Al despertar
los incas se maravillaron al descubrir, como si se encontrara allí desde el
inicio de los tiempos, un sólido puente de piedra que llevaba hasta el otro
lado del río, donde se hallaba la cura para el enfermo.




